Las bacterias lácticas tienen una gran importancia en la
elaboración del ensilaje de maíz, las cuales nos pretermitirá reducir el tiempo
de fermentación del ensilaje Siendo esto un factor económico de la producción.
El uso del
ensilaje es muy común en sistemas de producción animal intensiva de zonas
templadas, principalmente por dos razones. Primero, porque durante el invierno
no se dispone de un alimento de calidad en los campos y segundo, porque durante
todo el año se puede disponer de un suplemento preservado de alta calidad (p.
ej.: ensilaje de maíz) para complementar el consumo de pasto y así mejorar la
producción de leche y la utilización del nitrógeno (FAO 1999). El ensilaje de
forrajes es una técnica de conservación que se basa en procesos químicos y
biológicos generados en los tejidos vegetales cuando éstos contienen suficiente
cantidad de carbohidratos fermentables y se encuentran en un medio de
anaerobiosis adecuada. La conservación se realiza en un medio húmedo, y debido
a la formación de ácidos que actúan como agentes conservadores, es posible
obtener un alimento suculento y con valor nutritivo muy similar al forraje
original (Bertoia 2004). Este método 20 constituye una modalidad muy
recomendable, particularmente donde las condiciones climáticas impiden la
adecuada confección de heno.